Pero me han pasado muchas cosas que no tienen nada que ver con los tres puntos anteriores. Al menos eso es lo que pensaba, hasta que abrí mi monopólico editor de texto y comencé a escribir.
Hace unas semanas se me ocurrió la genial idea de empezar a latear al mundo en medio de un carrete, hablando de porqué Iron Man es el hombre del futuro en estos tiempos. Obviamente, siempre tengo que empezar explicando quien es Iron Man, para después explicar que es un comic book.
Cuando el nivel de alcohol en mi organismo alcanza ciertas cuotas, comienza la defensa del medio y las explicaciones.
Pero esta vez algo ocurrió. Alguien puso atención.
En medio de un mar de tragos, humo y adolescentes gritones, encontré oídos para mi verborrea sobre por qué la muerte de Captain América había marcado un antes y un después en el estatus quo del universo Marvel.
Ver los ojos grandes de emoción, la mirada fija y concentrada en mis palabras, la mente abierta para tratar de entender 7 años de historias… no lo esperaba.
Era mi primera vez.
La primera vez que atrapaba a alguien en las garras de las historias gráficas. La primera vez que atraía a otro ser humano al culto de los días miércoles. El reclutamiento de otro compañero de armas. Otra persona para charlar y compartir.
No mas foros (me dije ilusionado), no más leer solo y reír, llorar, emocionarme y no poder comentar mis historias con alguien. Este personaje realmente me ponía atención y no había nadie que pudiera quitarme ese momento de gloria al encontrar un compinche futuro lector y geek.
Y cometí el primer error. Le mostré super héroes coloridos y poderosos. Le mostré a Superman y a Wolverine, a Spider-Man y la Justice League. Gran error. En lo que podría haber sido una persona interesada en los aspectos menos “convencionales de los comics” (léase historia sin capas), este amigo solo tenía ojos y oídos para las mallas de colores y los rayos por los ojos.
Terminé prometiéndole kilos y kilos de comics de superhéroes. Yo terminé pensando en porqué la gente no sabe de comics. ¿Por qué? Por las capas, mallas, rayos por los ojos y súper fuerza. Esos, junto con otro montón de súper cualidades, son los principales motivos por los cuales la gente no lee ni le interesa saber de comics; el no saber que hay otro tipo de historias que podrían perfectamente ser llevadas a otro medio y disfrutar del gusto popular.
Es increíble que solo después de años me de cuenta que mi amor por los trajes coloridos en las páginas, sea en este momento, mi peor enemigo para tratar de encontrar un alma afín con mi gusto. La lista de series televisivas, películas, continuidad en novelas y musicales en Broadway (totalmente cierto), son la prueba viviente de que el medio podría gozar de mejor salud, sobretodo en Latinoamérica, de donde estamos importando una cantidad impresionante de talento a las grandes casas del noveno arte.
No importa. Mentira, si, si me importa, porque quiero disfrutar con alguien, la experiencia es redonda cuando tienes con quien comentar tus momentos favoritos. Por lo menos me quedan los blogs, foros y sitios dedicados.
Para el próximo carrete, mejor hablo de Lost, ¿Cierto?
PS: (Prometo una próxima entrada en el blog con algunas de las películas que probablemente hayan visto, que han sido adaptadas de un comic, también una lista de talento latino triunfando en USA)



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