Acabo de terminar de ver el 7º capítulo de la última temporada de LOST, y me sentí obligado a comentarlo de inmediato. Fue sorprendente.
Toman al personaje más maquiavélico que pueda existir en la televisión (Ben Linus) y le dedican un capítulo entero donde al final la única palabra que se me viene a la mente es REDENCIÓN.
Uno como fanático espera cierto nivel de complejidad en las historias, a veces un o sigue a un director, un guionista, o simplemente un actor. En este caso, es el último, ya que el trabajo de Michael Emerson es único para una serie única.
Para los que no ven la serie lo resumiré en una idea: el tipo fue capaz de dejar morir a su propia hija, pero encuentra la oportunidad de expiar sus pecados y ayudarla en una vida totalmente diferente.
Si, LOST es una serie complicada, si, hay que verla desde el principio, si, en la cuarta temporada todo cambió de manera muy brusca, pero sigue siendo la hora televisiva que más me entrega en la semana y la voy a extrañar, porque no habrá otra LOST.
Pero siempre estará Michael Emerson para seguirlo en donde sea que trabaje, porque es un maldito genio.
miércoles, 10 de marzo de 2010
Auto bienvenida a mi blog
Probablemente debería empezar explicando lo que pretendo hacer con este, mi pedacito de Internet.
Es (será) una especie de “diario de vida” donde regularmente (lo más regularmente que se pueda) hablaré con un (ficticio) público acerca de las cosas que hacen que mi mente baje sus revoluciones, pero que hacen que mi corazón se acelere: mis “hobbies” favoritos, COMICS, CINE Y TELEVISIÓN. Así de simple y en ese orden.
¿Por qué?
¿Cómo que por qué?
Porque puedo, por eso.
Y también porque puedo hablar de lo que amo sin seguir lateando a mis amigos.
En serio, si todos hubieran seguido viendo “LOST”, el mundo sería mas lindo.
¿”El Planeta de los Changos”? ¿Es acaso una parodia sin asco al nombre de ese gran film de 1968 llamado “El Planeta de los Simios”?
Obvio. Pero también es un juego tonto que tengo con mi amado hermano en donde, entre más “cool” algo se pone, más “involucionados” nos ponemos, o sea, empezamos a revertir a un estado más primitivo, más animal, o sea: nos volvemos changos. Cola, orejas y balbuceos incluidos.
Es que es así de tonto el amor que le tenemos a nuestros pasatiempos.
Hay gente que arma aviones.
Hay gente que colecciona estampillas.
Hay gente que borda, jardinea, hace volantines, pinta en lienzos, escribe poemas, lee poemas, toma fotos, junta servilletas, canta, baila, sale, toma…
Yo leo comics, veo harto cine y miro harta tele.
Y de eso voy a hablar.
Es (será) una especie de “diario de vida” donde regularmente (lo más regularmente que se pueda) hablaré con un (ficticio) público acerca de las cosas que hacen que mi mente baje sus revoluciones, pero que hacen que mi corazón se acelere: mis “hobbies” favoritos, COMICS, CINE Y TELEVISIÓN. Así de simple y en ese orden.
¿Por qué?
¿Cómo que por qué?
Porque puedo, por eso.
Y también porque puedo hablar de lo que amo sin seguir lateando a mis amigos.
En serio, si todos hubieran seguido viendo “LOST”, el mundo sería mas lindo.
¿”El Planeta de los Changos”? ¿Es acaso una parodia sin asco al nombre de ese gran film de 1968 llamado “El Planeta de los Simios”?
Obvio. Pero también es un juego tonto que tengo con mi amado hermano en donde, entre más “cool” algo se pone, más “involucionados” nos ponemos, o sea, empezamos a revertir a un estado más primitivo, más animal, o sea: nos volvemos changos. Cola, orejas y balbuceos incluidos.
Es que es así de tonto el amor que le tenemos a nuestros pasatiempos.
Hay gente que arma aviones.
Hay gente que colecciona estampillas.
Hay gente que borda, jardinea, hace volantines, pinta en lienzos, escribe poemas, lee poemas, toma fotos, junta servilletas, canta, baila, sale, toma…
Yo leo comics, veo harto cine y miro harta tele.
Y de eso voy a hablar.
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